jueves, 6 de septiembre de 2018

Principios básicos de una alimentación saludable. Dieta mediterránea

El término"dieta mediterrånea" surgió para caracterizar  el tipo  de alimentación de los habitantes de la zona del Mediterráneo que reflejaba cómo alimentarse influía directamente sobre las enfermedades coronarias. Hoy en día este término se refiere a algo mucho más amplio y demostrados sus beneficios para la salud, constituye una opción de alimentación saludable, una dieta con unas características determinadas:
La dieta mediterránea se caracteriza por un bajo consumo de carne y de grasas animales y un elevado consumo de cereales y de productos de origen vegetal.

Principios básicos de una dieta saludable. Dieta mediterránea

Tanto para el cocinado como para el aliño de ensaladas se recomienda el aceite de oliva. Antioxidante, previene las enfermedades coronarias,  controla el colesterol y evita algunos tipos de cáncer.
El consumo diario de cereales: pan, pasta, patatas, arroz y cereales integrales reduce el riesgo de padecer cardiopatía isquémica, previene la obesidad y enfermedades como el cáncer de colon.
Las legumbres, frutas y hortalizas son parte importante en la dieta. Se recomienda la fruta fresca entera como postre habitual y para tomar entre las comidas principales.

Principios básicos de una dieta saludable. Dieta mediterránea

Consumir más pescado que carne. El pescado azul preferentemente al pescado blanco por su contenido en ácidos grasos Omega 3 beneficiosos para el corazón. En cuanto a la carne, limitar el consumo de carnes rojas.
Los lácteos no pueden faltar a diario. Las leches fermentadas son muy buenas para mejorar el equilibrio de la microflora intestinal.
El agua debe ser la principal bebida y limitar el consumo de alcohol a ocasiones puntuales. Las bebidas azucaradas y refrescos no deben formar parte de nuestra dieta habitual.

Principios básicos de una dieta saludable. Dieta mediterránea

Preferiblemente se deben elegir alimentos frescos y de temporada y cuanto menos procesados mejor. Para el cocinado se recomiendan preparaciones sencillas, al horno o al vapor o en papillote mejor que los fritos o los cocinados con agua para evitar el exceso de grasa y de sustancias nocivas en las frituras y la pérdida de valor nutritivo de los alimentos sometidos a cocción.
Una buena alimentación junto con la realización de algún tipo de actividad física de forma regular nos ayudarán a mantener una buena salud.



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