miércoles, 14 de febrero de 2018

Costillas en adobo con patatas

Este guiso de costillas es de mi hermano Fernando que, como el resto de la familia, es bastante cocinillas y he de reconocer que no lo hace nada mal además de disfrutar de la cocina, que es de lo que se trata, porque si no pones amor a lo que haces el resultado no es el mismo.


Costillas  en adobo con patatas

Ingredientes:


- 1 kilo de costillas de cerdo frescas
- 3 patatas
- 4 dientes de ajo
- 2 vasos de vino blanco
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 cebolla
- sal
- aceite para freir

Costillas  en adobo con patatas



Preparación:



Separamos las costillas de cerdo y salamos. Las colocamos en una fuente. Echamos los dientes de ajo muy picados, el pimentón dulce, el aceite y cubrimos con el vino blanco. Tapamos con papel film y metemos en el frigorífico toda la noche. 
Al día siguiente sacamos las costillas del adobo -reservando este último- y las doramos en una cazuela con un fondo de aceite. Retiramos las costillas para un plato.
 Picamos la cebolla y la pochamos en la misma cazuela donde hemos dorado las costillas. Cuando esté blanda añadimos las costillas y el adobo que habíamos reservado. Dejamos hacer durante cinco minutos a fuego medio.
Mientras se hacen las costillas pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en rodajas de un centímetro de grosor y las añadimos a la cazuela. Dejamos al fuego hasta que estén tiernas. Si es necesario podemos añadir un poco de agua.


Costillas  en adobo con patatas


Curiosidades:



Las costillas deben permanecer en el adobo por lo menos doce horas para que se impregnen del sabor. Yo no lo he utilizado pero vosotros podéis poner la mitad de pimentón picante para darle otra gracia al guiso. 
Al contrario de la creencia popular, la carne de cerdo no es mala ni engorda más que las otras carnes. Esta creencia viene por la cantidad de grasa que almacenaban los cerdos criados en casa y que después era aprovechada. La carne de cerdo es muy saludable siempre y cuando se retire la parte grasa, al igual que ocurre con el resto de las carnes. Hay que tomar la parte magra de la carne  y deshechar la grasa que es muy poco recomendable.



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