miércoles, 14 de noviembre de 2018

Etiquetado frontal de calidad nutricional. Semáforo nutricional

El etiquetado de los alimentos viene siendo una preocupación desde hace mucho tiempo. Aunque a las industrias alimentarias no les quede otro remedio que cumplir con la legislación vigente, la picaresca juega a su favor y es frecuente ver como disfrazan el etiquetado a su conveniencia: etiquetas en los lugares más escondidos, con tamaño de letra prácticamente ilegible, desglosando los ingredientes "malos" como azúcares y grasas en diferentes componentes que el público en general no es capaz de identificar. En definitiva, cuando vamos a leer una etiqueta, la mayoría de las veces nos damos por vencidos. Para facilitar la compra y mantener mejor informados a los consumidores, el gobierno, atendiendo a una iniciativa de la Unión Europea, ha decidido implantar el etiquetado frontal o Nutriscore que consiste en un código de colores como un semáforo para ayudarnos a  elegir los alimentos y bebidas de una manera rápida, sencilla y clara y además  poder comparar productos semejantes muy fácilmente y optar por  la opción más saludable. 

Etiquetado frontal de calidad nutricional. Semáforo nutricional
Imagen AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición)


Francia ya hace uso desde hace seis meses de este etiquetado Nutriscore o logotipo de cinco colores que va desde el color verde al rojo con una coloración gradual de hasta cinco colores. Para clasificar los alimentos por colores se ha tenido en cuenta su contenido en azúcares, grasas saturadas, sal, calorías, fibra y proteínas. Los alimentos nutricionalmente más saludables se identificarán con el color verde y los de menor calidad nutricional con el color rojo. A pesar de que algunas marcas ya han aplicado con anterioridad un sistema de semáforo para etiquetar sus productos, Nutriscore es el único aprobado por las administraciones y avalado por  los profesionales del sector y por las sociedades científicas. 
Junto con el nuevo etiquetado se tiene previsto tomar una serie de iniciativas como la de impedir la venta de alimentos y bebidas poco saludables en colegios e institutos; controlar la calidad nutricional en hospitales y universidades,; limitar  la publicidad de alimentos poco saludables dirigida a menores de 15 años o la reducción paulatina hasta el año 2020 de una media de un 10% de azúcares añadidos, sal y grasas saturadas en más de 3500 productos alimenticios en el que participan más de 500 empresas.
Este etiquetado tiene como único objetivo el de que todos los ciudadanos tengamos a nuestro alcance la posibilidad de llevar una compra responsable que es la base de una alimentación sana y equilibrada. 

Si te ha gustado esta entrada, te invito a suscribirte por correo electrónico para recibir todas las novedades del blog en tu bandeja de entrada.
---